Vine a trabajar. Me quedé a vivir porque me enamoré del Oriente Antioqueño.
Llegué al Oriente Antioqueño por trabajo, pero terminé encontrando un hogar. Entre la naturaleza, la tranquilidad y, sobre todo, la calidez de la gente de Cascajo Abajo, descubrí una forma de vida que transformó mi manera de ver el campo. Esta es la historia de cómo un proyecto profesional se convirtió en una decisión de vida.
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